“No
vengo a contar chistes sino mis anécdotas, mis vivencias”
De
origen Pastuso desde el 11 de enero de 1965. Con 42 años
de edad, de los cuales 18 ha dedicado al humor, Edgar Emiro
Salas Díaz , ‘El Ergar’, es uno de los humoristas
más representativos de Nariño.
‘El
Ergar’ es el sexto de nueve hermanos y en su niñez
padeció de la pobreza. Trabajó como reciclador
desde los ocho años, porque su padre le inculcó
y le exigió para el sustento diario, asegura.
A
los 22 años se dedicó a la comercialización
de café pergamino (crudo), un negocio familiar que estabilizó
económicamente a su familia. Conjuntamente con esta actividad,
inició su carrera como humorista, cuando cursaba la Licenciatura
en Comercio y Contaduría.
PC:
¿Por qué se dedicó al humor?
E.E.:
Bueno, yo siempre desde niño era aficionado
a los chistes. En la escuela, en el colegio me mantenía
contando chistes. Coleccionaba casetes de los artistas que en
esa época eran lideres del humor en Colombia: ‘La
Nena Jiménez’, ‘Los Tolimenses’, ‘Montecristo’,
en fin. Yo fui a ver a ‘Montecristo’ cuando era
niño, adolescente. Desde entonces, me llamó la
atención hacer humor, pero nunca pensé hacerlo
profesionalmente.
PC:
¿Cuál fue su primera presentación?
E.E.:
A raíz de una presentación que hice en el 89,
cuando cursaba estudios profesionales. Alguien me sugirió
que participara en un evento cultural de la universidad. Entonces
me atreví a contar unos chistes; fueron unos quince minutos.
A la gente le gusto. Y desde allí empezaron las invitaciones
a diferentes actos culturales y en adelante, se convirtió
en una profesión para mí.
PC:
¿Cómo nació el nombre de ‘El Ergar’?
E.E.:
En algún momento yo busque un nombre artístico.
A mí siempre me conocían como ‘chucho’.
En mi casa nunca me conocieron por el nombre. Decía ‘chucho
salas’; no cuadra, no sé. Entonces, alguien una
vez me dijo: hombre porque no te colocas ‘El Ergar’.
Aquí en Nariño siempre hablamos con el artículo:
el Edgar, el Eduardo, la Carmen, la Rosa, la Rosalba, por qué
no ‘El Ergar’. Y en una presentación que
tuve, el presentador me preguntó cuál era mi nombre
artístico y le dije ‘El Ergar’. Y se quedó
ese nombre.
PC:
¿El humor es una profesión o un arte?
E.E.:
Hombre, tiene de las dos cosas, porque si se habla de una profesión,
es algo que necesita actualizarse, perfeccionarse y si se habla
de un arte también, porque es algo que no todos lo hacen.
Se necesita tener algo de talento, actitud.
PC: ¿En qué se inspira para crear los
chistes?
E.E.:
Las vivencias propias, del campesino, del hogar, de
las cosas que oigo hablar a mis padres, mis hermanos, mis clientes.
De allí salen los chistes, que no los llamo chistes sino
anécdotas. Cuando voy hacer un show, a la gente le digo:
yo no vengo a contar chistes sino mis anécdotas, mis
vivencias.
PC: ¿Sus logros como humorista?
E.E.:
El gran logro es tener una gran cantidad de amigos, en todas
partes que me han contratado, que he visitado. Es sorprendente
ver que en muchas ciudades y países hay discos compactos
de ‘El Ergar’. Es una gran satisfacción saber
que en países como Perú, Ecuador queman el CD
de ‘El Ergar’ en compañía de otros
artistas y lo presentan como una colección de humor.
Otro logro es tener una gran cantidad de presentaciones en las
que he compartiendo escenario con los grandes humoristas de
Colombia.
PC:
¿Y lo emocionante de contar sus “anécdotas”?
E.E.:
El aplauso del público sin duda. Al momento cuando me
voy a retirar del escenario, la gente solicita que siga con
más chistes.. Y lo más satisfactorio es que en
pueblitos humildes sale cualquier persona con lápiz y
papel y me pide un autógrafo.
PC:
¿Qué se logra con un chiste?
E.E.:
El humor siempre ha sido un aliciente para salir de las penas
y de la monotonía. Con un chiste se logra muchas cosas,
se logra cambiar el ánimo de las personas, romper el
hielo en un lugar que ve uno que no hay la suficiente confianza
entre las personas. Yo creo que lo que más se logra es
sacar una risa a una persona que es antipática, que es
indiferente.
PC:
¿Un chiste puede identificar al humorista?
E.E.:
No hay chiste que la gente diga repítalo, porque siempre
trato de no repetir los chistes. Y decir que éste es
el que más me piden no, no. No ocurre como los cantantes
que tienen un éxito que más solicita el público.
En el caso mío y en el de los humoristas en general,
no es muy frecuente eso.
PC:
¿De qué tratan sus chistes?
E.E.:
Bueno, de todo. En el humor o show que hago, generalmente el
chiste es pastuso, pero se trata de reivindicar la inteligencia
del pastuso, no ridiculizarlo. Más que todo se trata
de destacar la eficiencia del nariñense. En general hago
chistes de borrachos, de brutos, locas, de mojas, de chóferes
y bueno... una gran cantidad de chistes que he logrado meter,
durante 18 años, en el disco duro de mi cerebro. No sé
cuántos tengo. Uno me recuerda a otro.
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