CONCEPTOS GENERALES DE CULTURA 
Entrevista con Omar Martínez 

 

omar martinez cultura pasto

 

Es difícil tomar una definición clara de cultura; sin embargo, su concepto puede entenderse básicamente desde un cambio de paradigma. Por ejemplo, con el nacimiento del positivismo lo científico se considera lo objetivo; pero cuando surgen las ciencias sociales y dentro de estas la antropología (base de la etnografía), aparece por primera vez la posibilidad de investigar al sujeto en sus creencias, sus significados, su lenguaje y sus relaciones con los otros. En ese momento, el concepto  de  cultura emerge como un enfoque de investigación cualitativa.

El concepto de cultura nace precisamente, desde la relación del sujeto, el hombre como un entorno mediático.

Se dificulta precisar qué es cultura y qué está fuera de ella; pero una aproximación definitoria que trata de recoger los puntos de vista de muchos autores es aquella que plantea que la cultura, es aquel ámbito donde un grupo humano o una colectividad construyen sus creencias, sensibilidades, significados, formas de ver el mundo, de actuar, de pensar, de relacionarse.

Lo cierto es que la cultura es aquel entramado que se construye colectivamente, y que está dentro de la memoria y el futuro.

 

¿Con qué dimensiones se relaciona la Cultura?

La cultura toca la dimensión política. No se la puede pensar fuera de lo político (un error que cometieron las artes, las cuales pensaron que no tenían nada que ver  con la política) porque evidentemente, la participación, la democracia, la forma de organización de un pueblo, es política y a la vez cultura.

La dimensión económica, la artesanía, el trabajo del campo, es una parte altamente cultural y el hecho de que la gente produzca en el campo, realice ciertas actividades, también lo es.

La cultura es reflejo de nuevas relaciones de poder y de política, en el caso de la esclavitud, el colonialismo, y todos esos procesos de dominación fueron relaciones personales entre hombres, en diferentes épocas de la historia.

 

¿Lo histórico también es cultura?

Lo que tiene que ver con las prácticas culturales, lo que hace la gente y se va transformando de generación en generación con el tiempo es algo histórico y lo histórico es cultura.

Sin embargo, no podemos pensar que la cultura es la misma en todos los tiempos, porque ésta es cambiante y es un fenómeno que no lo posee nadie, sino que la poseemos todos y entre todos la vamos reconfigurando.

 

¿Cuales son los cambios producidos en la cultura?

Las culturas, porque no se puede hablar de una sola.  Hace un tiempo, se llegó a pensar que la única cultura que existía era la europea y en la época moderna se piensa que la cultura más importante o que debemos seguir como ejemplo es la norteamericana o de los países “llamados desarrollados”, pero desde el punto de vista de lo económico, tecnológico, científico.

Para mirar los cambios en las culturas podemos mirar varios procesos; por ejemplo, Colombia pasó en las décadas de los veinte hasta los cincuenta de ser un país netamente agrario a ser un país urbano, porque la gente se concentró  en las grandes ciudades. Por otro lado, las comunidades indígenas han vivido unos procesos de aculturación, de hibridación cultural al igual que las comunidades rurales.

La violencia, los factores políticos, sociales han sido fenómenos que han transformado al país y el panorama de desarrollo de éste. De los grupos políticos surgieron otros como el de los guerrilleros, los paramilitares, el narcotráfico, evidenciándose como una fuerza y una sociedad civil que no logra apropiarse de lo que es el contexto de la participación y la toma de dediciones: la cultura cambia en diferentes contextos.

 

¿Qué ha cambiado en el concepto de cultura?

Lo que ha cambiado es la inclusión de nuevas dimensiones, pasar de una visión netamente culturalistica, artística a una dimensión más social, más integral; por ejemplo, el medio ambiente tiene que ver con lo cultural, lo social, lo económico. Lo cultural se convierte en un eje que articula y que esta presente en todas las dimensiones del desarrollo humano.

El concepto de cultura ha cambiado, más desde el punto de vista académico y menos desde el institucional, porque este  último la considera como algo que hacen las artes plásticas, la pintura, la música, pero no ha logrado entender la envergadura que es la cultura en el desarrollo integral. En este sentido, nunca se ha pensado el desarrollo desde una perspectiva cultural; los únicos que lo hacen son las comunidades indígenas ¿y nosotros hombres urbanos por qué no pensamos la cultura como pastusos? La planeación se nos viene encima, los municipios se estandarizan, y la cultura se desvanece.

En conclusión, los cambios culturales son muchos, pero en términos globales,  hemos pasado tres épocas: la premoderna o agraria, la feudal, donde todo era la tierra, lo pequeño  pero pasó a una moderna donde estuvo presente el desarrollo capitalista, surgiendo las grandes empresas, el comercio y sobre todo, el mercado como eje vertebrador; y una tercera es la posmodernidad, donde las propuestas estéticas, musicales, lenguajes,  visiones y nuevos grupos humanos comienzan a ser un fenómeno distinto, porque ya no se puede pensar como jóvenes y viejos, como liberales y conservadores; hoy encontramos juventudes de juventudes. Ya no podemos decir los jóvenes porque debemos especificar los jóvenes que les gusta el punk, el rap, el metal; es decir, que las tribus urbanas son tan diversas que no las podemos echar en la misma bolsa.

 

¿En la época posmoderna se aprovechan estéticas, lenguajes,… desde el punto de vista mercantil?

Ahora, las estéticas de la forma como se viste, se piensa son diferentes. Es una explosión de posibilidades de ser sujeto y en algún momento, el mercado lo aprovecha para vender sus productos; sin embargo, la lógica moderna sigue permaneciendo y la posmoderna donde se da la libertad para que todo mundo pueda ser como quiera, algunas veces, diluye la pobreza, las desigualdades sociales y hasta las relaciones de poder.

Esa diversidad posmoderna es un entrecruce que las redes van construyendo, debido a que se construyen nuevas comunidades de significación y apropiación, lo cual implica que se puede interactuar con una persona de Japón, Argentina, Chile y puede conformarse una comunidad, sin que el territorio sea el arraigo que en otros tiempos fue.

 

¿Qué incidencias han tenido los medios de comunicación en estos cambios?

Gran parte de los cambios que se han dado, precisamente, han sido por los medios masivos de información. El ser moderno se puede mirar en la televisión, en  la publicidad, en la moda, en las revistas y esos son los principales referentes en los nuevos modos de actuar de la gente; por ejemplo, cuando se quiere comprar un carro, el referente se lo da la revista, la propaganda, la publicidad.

Hay que ser modernos. El mismo hecho de que la gente diga, “hay que estudiar la carrera de moda”, las aspiraciones, las formas de vivir en comunidad nos amolda una lógica que impulsan fuertemente los medios de comunicación masiva. En esta época moderna y posmoderna son los encargados directos de moldear los comportamientos y las formas de actuar y de construirse los sujetos mismos.

 

¿Qué debieran hacer los gobiernos por la cultura local?

Darle una dimensión pública colectiva, constructiva y proactiva donde los sujetos se sientan parte de una cultura.

Una ciudad cada vez pierde su identidad, un barrio pierde su constructo colectivo y los gobiernos se han empeñado básicamente en resolver problemas materiales para los ciudadanos pero  nunca se han preocupado por resolver los de tipo cultural y social, de construcción de comunidad, de fortalecimiento de  nuevas identidades: lo que menos hace un gobierno es fortalecerlas.

No hay que promocionar la cultura, hay que dinamizar formas culturales. Una ciudad como Pasto, donde conviven no los pastusos, sino todo un conglomerado hibrido de diferentes poblaciones del departamento, incluso del Cauca, Bogotá, y de otros países; es un conglomerado impuro donde llegan varias personas, donde hay en juego muchos imaginarios culturales.

Pasto no tiene el arraigo referente propio de los puentes, las edificaciones, la vestimenta de los hombres, las mujeres, la forma de pensar,  de organizarse, porque todos son referentes tomados de otras partes.

Lo que tiene que hacer un gobierno es comenzar a fortalecer sus identidades propias y el carnaval puede ser una pista importante, las narraciones orales, las historias,  los símbolos que tiene la ciudad y los valores culturales y artísticos que se construyen.

La gente construye su historia y un pueblo sin  memoria es un pueblo sin futuro y lo que se puede hacer desde lo cultural es reactivar esa dinámica de lo que puede ser y potenciarse a partir de lo cultural; iniciar a pensar en un proceso cultural ambiental en armonía con el medio ambiente y con otras posibilidades.

Creo que explorar y explotar lo cultural en Nariño va más allá de un simple mercado, no sólo vender al departamento sino reafirmarlo. Por ejemplo, el carnaval no es sólo de los artesanos, es de todo el pueblo nariñense y hay recuperarlo

¿Cuántos de los pastusos participan en los carnavales y ayudan a organizarlo?

Lo cultural  nos obliga a replantearnos un debate profundo con el poder porque  las formas del poder también culturalmente tienen que ver; es decir, lo que se habla y no se habla; es importante lo que dice el mendigo, el desplazado, el invidente, el hombre de la calle. Tiene que ser una mirada que evidencie culturalmente por qué no se construye cultura y por qué no miramos lo cultural desde lo polémico y no desde lo que hay que ocultar: hay veces que la mirada cultural estética de lo bonito no nos deja resolver los problemas de fondo.