Vanesa Rodríguez:
Semilla del Sol

Después de presenciar su participación en el II Concursó de la Canción que tuvo lugar a finales del mes de octubre del presente, en la Universidad Mariana y cautivado por su forma de cantar y seducir el oído, Pastocity pidió esta entrevista a Vanesa Rodríguez Delgado, una pastusa que nació el 25 de julio de 1985 quien tiene una gran trayectoria musical como solista.

Rodríguez es una de las artistas Nariñenses que a través de la música llevan un mensaje de identidad y Paz a la ciudad, el departamento y el País. Está dedicada al canto desde los 5 años. Ha participado en varios concursos de la canción a nivel local y nacional. Actualmente, cursa séptimo semestre de Licenciatura en Música en la Universidad de Nariño, es solista y además, hace parte del Grupo Musical Tawa – Inti (Semilla de Sol, en habla Quichua).

 

¿De dónde nació la idea por el canto, la música...?

Desde niña me gustaba cantar; además, la música es un el legado de mis padres, mis abuelos. De ahí, el amor por el arte, la música y el canto.

¿O sea, que tu talento es una herencia familiar?

El talento no se hereda sino que se construye con la práctica, la disciplina. Podría decir que el ambiente en el que crecí, me ayudó para que el amor por la música y el interés de conocer por ésta sean cada vez más fuertes. Desde que era pequeña crecí escuchando tríos, porque mi papá perteneció a uno; escuchando boleros, pasillos, bambucos. Crecí en un ambiente de artistas, músicos, intérpretes.

Tengo entendido que empezaste desde los 5 años, ¿Cuál fue la primera presentación?

Tuve la ventaja que mi papá era profesor en el Champagnat y él era quien me motivaba para que ingrese al coro y que recuerde, mi primera presentación fue en preescolar, donde mi papá me acompañó con la guitarra; fue en una izada de bandera. En primaria pertenecí a la banda de la esa institución, después en el coro cantaba música religiosa y algo de colombiana, El Chambú de Wilson Nieto, recuerdo. He tenido la oportunidad de hacer música siempre. En el colegio participé en varios concursos intercolegiados de la canción.

¿Cuál ha sido la presentación más significativa?

Una que significó mucho fue cuando estaba en séptimo y participé en Ibagué, cuando se reinauguró el Colegio Champagnat, de esa ciudad. Fue la primera presentación que hacía por fuera.

¿Por qué Te gusta la música religiosa y colombiana?

Me surgió la inquietud de hace música religiosa con el grupo Tawa – Inti, porque tengo la inquietud y la vocación para llevar un mensaje de paz y esperanza a nivel espiritual; soy muy católica y la música, es una manera de presentar la fe no solo a nivel personal sino comunitario y de ahí nació la idea de buscar compañeros interesados para evangelizar por medio de la música religiosa católica.

Me gusta mucho el género colombiano, canción social porque los jóvenes poco nos inclinamos por este género, que nos caracteriza y que nos permite conocer muchísimo, en lo referente a contenido gramatical y rítmico.

Durante tu trayectoria musical, en la mayoría has hecho presentaciones como solista ¿Por qué?

Como solista se puede explotar mucho más el talento, porque como cantante exige buscar cada vez más y en el escenario dar lo mejor porque eres tú y tu voz las que brillan y deben transmitirse con todo la pureza, por eso mi inquietud de ser solista.

¿Cuál es el instrumento que más te gusta?

Me gusta mucho la guitarra, porque me permite acompañarme armónicamente, porque tengo la facilidad par interpretarla y porque es un instrumento fácil de llevar: es muy bella, brinda la calidez del sonido que necesitamos los cantantes, para que el trabajo sea mucho mejor, es el soporte para que el canto se desarrolle con más facilidad.

Además de la música, ¿a qué te dedicas?

Desde que estaba en el Champagnat, los maristas me inculcaron el servicio social por el trabajo con los jóvenes, niños; entonces, desde 1999 hago parte del movimiento Juvenil Remar que esta a nivel nacional e internacional, compuesto por jóvenes en formación, para ser lideres y formar grupos con otros jóvenes. Trabajo en la Comisión Diocesana de la Pastoral Juvenil de la Diócesis de Pasto y actualmente soy representante de Pastoral Juvenil Regional.

¿Te ayuda la música en este trabajo?

Dónde uno va, hace lo que sabe hacer, entonces, una de las maneras de llegar a los jóvenes es la música, por ejemplo con una guitarra canto y la gente se motiva mucho. Es un buen elemento para abrir puertas donde se va. De hecho, la música se ha convertido en la herramienta de trabajo, porque al lugar donde voy no puede faltar una guitarra.

¿Qué puedes decir de los artistas pastusos, nariñense?

En Nariño hay mucho artista, ¡es la cuna de artistas! pero lastimosamente, tendemos a quedarnos en el simple talento, porque nos falta mucha disciplina; si la tuviéramos como los alemanes, italianos, españoles, fuéramos una cultura más avanzada.